Artículo Técnico:
Selección de materiales para el nido
para una productividad óptima de las ponedoras reproductoras
Hoy en día, los productores cuentan con diversas opciones de nidos para sus gallinas ponedoras. Pueden elegir nidos de madera contrachapada revestida con película, plástico o metal. Pero, ¿cuál ofrece la mejor rentabilidad? Cada material presenta ventajas e inconvenientes distintos. A continuación, encontrará una descripción general que le ayudará a elegir el más adecuado para maximizar la productividad y la rentabilidad de su explotación.

Higiene
Los nidos de plástico y metal son los preferidos por sus superficies lisas y su facilidad de limpieza. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los gallineros no se limpian con frecuencia, solo entre puestas de gallinas, cuando el gallinero está vacío. Debido a la poca frecuencia de la limpieza de los nidos, otros factores pueden influir más en la higiene general del gallinero.
La madera, al ser naturalmente porosa, puede absorber humedad. Si bien esta propiedad podría parecer que aumenta el riesgo de proliferación bacteriana, las investigaciones sugieren lo contrario. La acción capilar en la madera ayuda a atrapar las bacterias bajo la superficie, donde mueren. En el caso del plástico y el metal, las bacterias permanecen en la superficie, donde tienen mayor probabilidad de ser ingeridas por aves y pueden sobrevivir más tiempo en presencia de humedad.
Este efecto se puede observar en investigaciones universitarias sobre tablas de cortar. Por ejemplo, un estudio de 1994, titulado «Tablas de cortar y seguridad alimentaria», realizado por el Dr. Dean Cliver de la Universidad de Wisconsin, reveló que bacterias como la Salmonella y la E. coli presentes en las tablas de cortar de madera disminuían significativamente con el tiempo, incluso sin limpieza, gracias a las propiedades porosas de la madera. El Dr. Cliver dirigió otra investigación con la Universidad de California, Davis, que arrojó resultados similares, demostrando que las tablas de cortar de plástico tendían a albergar más bacterias que las de madera.
Además, algunos tipos de madera poseen propiedades antimicrobianas naturales que pueden inhibir el crecimiento bacteriano hasta cierto punto. El plástico carece de esta capacidad, lo que puede crear un entorno más propicio para la proliferación de bacterias.

Comportamiento de las aves
El material utilizado para los nidos influye significativamente en el comportamiento de las aves, contribuyendo a la productividad general en la cantidad de huevos de primera calidad. Generalmente, se sabe que la madera ofrece ventajas en este sentido. Su peso, densidad y otras características proporcionan un entorno estable y, sobre todo, silencioso para las aves. La capacidad de amortiguación del ruido de la madera se atribuye a una mayor aceptación de los nidos en comparación con los de plástico y metal.
La Universidad de Wageningen en los Países Bajos reforzó esta afirmación mediante un estudio sobre gallinas reproductoras de pollos de engorde, titulado «La preferencia relativa por los nidos de madera afecta el comportamiento de anidación de las reproductoras de pollos de engorde» .¹ Este estudio comparó el número de huevos puestos en nidos y en el suelo entre nidos de madera y de plástico. El estudio reveló una mayor proporción de huevos puestos en nidos de madera en comparación con los de plástico. Los datos de las cámaras también mostraron una mayor preferencia por los nidos de madera, ya que se observó que más aves pasaban visiblemente más tiempo en ellos.
Los nidos de metal generan un ambiente muy ruidoso, lo que provoca una menor aceptación por parte de los animales que los nidos de plástico. La mayoría de los productores comprenden esta desventaja y, por lo tanto, los nidos de metal rara vez se utilizan en las granjas de cría de pollos de engorde en la actualidad.

Durabilidad
Una ventaja adicional de la madera es su durabilidad. La preocupación por la posible putrefacción durante la limpieza se reduce gracias a la poca frecuencia de lavado en los gallineros. Dado que estos se suelen lavar a presión menos de una vez al año, el tiempo de exposición al agua es mínimo. Además, este tipo de nidos están fabricados con madera contrachapada encolada de calidad marina con una capa exterior de película, muy apta para el contacto con el agua y fácil de limpiar.
De hecho, la porosidad de la madera resulta ventajosa frente a la humedad. Si bien la madera absorbe agua, también es capaz de disipar la humedad rápidamente. Por ello, los nidos de madera de más de 15 años suelen mostrar mínimos signos de deterioro, incluso con la exposición repetida a desinfectantes y detergentes.
Por otro lado, el plástico se degrada con el tiempo. Tras años de lavado a presión y exposición a desinfectantes y detergentes, los nidos de plástico se vuelven quebradizos y son más propensos a romperse. Asimismo, las opciones de chapa metálica tienden a oxidarse con el tiempo, lo que contribuye a problemas de durabilidad.
Es importante tener en cuenta que no todos los nidos de madera son iguales. Las mejores opciones del mercado están fabricadas con varias capas de madera de alta calidad, lo que contribuye a su gran resistencia, durabilidad y capacidad de amortiguación del ruido. Las versiones más económicas suelen utilizar menos capas de madera (por ejemplo, cinco capas de contrachapado en lugar de nueve), lo que reduce algunas de sus ventajas.

Impacto ambiental
La madera es un recurso renovable y puede obtenerse de forma sostenible, lo que la convierte en una opción más ecológica que el plástico o el metal. Esto es especialmente cierto cuando proviene de bosques gestionados de forma sostenible.
Por otro lado, los nidos de plástico y metal se fabrican a partir de combustibles fósiles y minerales extraídos de la tierra. Por ello, se consideran opciones menos respetuosas con el medio ambiente.
Costo
Los nidos de madera tienen el precio de compra inicial más alto, seguidos de los de plástico y metal. A pesar de su costo, los nidos de madera suelen ofrecer la mejor rentabilidad. Su capacidad para fomentar un mejor entorno y mejorar la productividad compensa las preocupaciones sobre los gastos iniciales.
Aunque los nidos metálicos son menos costosos, no se utilizan con frecuencia debido a su menor rentabilidad. La escasa aceptación de los nidos y el aumento de huevos en el suelo afectan negativamente a la rentabilidad.

Conclusión
Dada la importancia de los nidos en un gallinero, elegir el material adecuado es fundamental para optimizar la productividad y la rentabilidad de las explotaciones avícolas. En general, el contrachapado revestido con película ofrece una mejor relación calidad-precio que las alternativas de plástico y metal, gracias a sus propiedades naturales que contribuyen a crear un ambiente confortable, minimizan el crecimiento bacteriano, aumentan la durabilidad de los nidos y reducen los costes a largo plazo. Estas ventajas suelen reflejarse en un mayor bienestar de las aves y una mayor rentabilidad.
